5.4.08


Nace una flor, todos los días sale el sol, de vez en cuando escuchas aquella voz. Cómo de pan, gustosa de cantar, en los aleros de mi mente con las chicharras. Pero a la vez existe un transformador que te consume lo mejor que tenés te tira atrás, te pide más y más y llega un punto en que no querés. Mamá la libertad, siempre la llevarás dentro del corazón te pueden corromper, te puedes olvidar pero ella siempre está. Ayer soñé con los hambrientos, los locos, los que se fueron, los que están en prisión; hoy desperté cantando esta canción que ya fue escrita hace tiempo atrás. Es necesario cantar de nuevo, una vez más.

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